La instalación contiene dos elementos, una pintura digital y un parlante; la pintura digital es yo artista- como reina de corazones, con un marco "clásico" de pinturas de arte  hecho en cartón,  esto primero en relación al ejercicio de poder cotidiano (artista- espectador)  y como referencia también a la necesidad de aparentar equilibrio, no es necesario ser, sólo aparentar. A su lado se encuentra un dispositivo de sonido que le grita al espectador: ¡Callese!, que parte del absurdo del ser autoritario, que sin ninguna razón toman decisiones sin pies, ni cabeza.
La manera como se entiende y ejerce el poder en la cotidianidad es un reflejo de lo que se ha aprendido desde pequeños, son acciones cíclicas, que se dan como resultado de relaciones jerárquicas o de poder, buscamos replicar en la medida de las posibilidades el comportamiento y modo de respuesta de las autoridades que se han ejercido, sobre cada uno, los padres, los profesores, la policía, el hermano mayor, etcétera, sin embargo, este reflejo en muchos casos no es consciente ni reflexivo por lo que vuelve cíclico también el autoritarismo y en algunas ocasiones el uso de violencia para ejercer control.

Es necesario poder
evidenciar y reflexionar la manera como se ejerce el poder en la cotidianidad, para comprender cómo nos afecta el poder impuesto por un orden mayor e impulsarnos en lo posible, a tratar
de cambiar esas conductas negativas, dejar atrás los modos de respuesta del siglo XIX y posarnos como colombianos en los derechos y libertades que nos exige la constitución de 1991.


Exposición final Diplomado
Galería Cuatro Esquinas
Mosquera, 2018
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